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encantes varios

 

El arduísimo proceso editorial

En la entrada de este mes tenía pensado hablar de una novela, que me regalaron los Magos de Oriente, con muy buena pinta, aunque, mientras la leía, me di cuenta de que algo no iba bien, algo fallaba. Se trata de 261 páginas de papel ahuesado, de 90 gr/m, con la tripa cosida y encolada, pastas de unos 200 gr/m con una bella decoración a base de geometrías verdinegras, sobrecubiertas en las que aparece una bonita ilustración alusiva a la historia que contiene rematadas por solapas de 82 mm en las que se glosa la figura de la autora (delante) y se listan otros títulos de la editorial (que no mencionaré aquí por decoro, aunque a lo mejor luego sí que la nombro). Incluso, en un alarde de originalidad de semejantes proporciones a las de su ponderado costo, el extraordinario objeto incluía un precioso recortable con el que los ociosos pueden entretenerse montando un hotel de cartulina, que es donde transcurre la mayor parte de la trama (en un hotel no de cartulina).

Petit hôtel en «petit carton»

Petit hôtel en «petit carton»

Por otra parte, se trataba de una buena traducción del original inglés (esto debo suponerlo, porque, como comprenderéis, no lo he tenido en mis manos para juzgar de la manera más ecuánime posible, aunque reconozco que el inglés no es mi fuerte).

Entonces ¿qué era lo que fallaba?

Muy fácil: aquel «libro» no había pasado por ningún proceso de corrección, ni de estilo ni ortotipográfica, y esto es algo que nunca entenderé, y menos en este caso (una verdadera lástima, porque la historia en sí es interesante), donde salta a la vista que no han escatimado un euro en otras cuestiones, ni siquiera en recortables.

En los pocos años que llevo en el mundo de la edición, he visto nacer unas cuantas editoriales, en no pocas ocasiones con más buena voluntad que acierto, pues, en principio, para establecerse uno como editor nadie le exige ninguna preparación previa.

Algunos amantes de la literatura ―o de los libros en general, conocidos en catalán con el eufónico calificativo de lletraferits― se lanzan a la gran aventura de editar sin haberse preocupado de enterarse antes de cuáles son las fases de que consta el proceso de edición, o, lo que es lo mismo, desconociendo qué es exactamente el producto que intentan vendernos. Por ello me ha parecido oportuno explicar aquí, aunque sea de forma somera (y, si cabe, con algo de humor), qué características ha de tener un libro para que sea considerado como tal.

Para empezar, tenemos que saber de lo que estamos hablando, para lo que acudiremos a la definición de la RAE:

libro. (Del lat. liber, libri). | 1. m. Conjunto de muchas hojas de papel u otro material semejante que, encuadernadas, forman un volumen. | 2. m. Obra científica, literaria o de cualquier otra índole con extensión suficiente para formar volumen, que puede aparecer impresa o en otro soporte. Voy a escribir un libro. La editorial presentará el atlas en forma de libro electrónico. […]. | 3. m. Der. Para los efectos legales, en España, todo impreso no periódico que contiene 49 páginas o más, excluidas las cubiertas. […].

(He obviado aquí las acepciones que he estimado convenientes para los fines que se persiguen).

Con respecto a la primera acepción de la entrada, me gustaría recordar unas palabras de Marcos Mundstock:

«Un libro que no está escrito, más que libro, es un cuaderno». (LES LUTHIERS)

Esto no es el libro blanco de nada

Esto no es el libro blanco de nada

Respecto de la tercera acepción (la referida al número de páginas), cabe explicar que se trata de una de las características que recoge una definición técnica de la Unesco (United Nations Educational, Scientific and Cultural Organization, [Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura, por sus siglas en inglés]) «destinada a unificar, desde un punto de vista estadístico, la noción de libro. […] Esta definición se basa en una unidad de pliego de 16 páginas, de tal manera que no puede considerarse libro, estadísticamente hablando, si la obra, trate de lo que trate y cualquiera que sea su formato, no tiene más de tres pliegos de 16 páginas (o su equivalente), pues, como hemos visto, si solo tiene entre cinco y 48 páginas se llama folleto, y si solo tiene entre dos y cuatro, hoja suelta». (José M. de Sousa: Manual de edición y autoedición; Madrid: Pirámide; 2.ª edición, 2.ª impresión; 2008; pág. 66-67).

Sin embargo, hoy hay que ampliar esta definición debido, como bien sabemos, a los nuevos soportes electrónicos: los libros digitales ya no tienen páginas, bien sean textuales, videolibros o audiolibros. Cuando uno está leyendo uno de estos e-books, el dispositivo lector utilizado no suele informar de la página por la que se va leyendo, sino del porcentaje de lo leído.

—Oye, co: Te has leído Ana Karénina?

—No, co, pero me la bajé de internet para mi kindle y ya voy por el diez por ciento.

—Tómatelo con calma, co, que solo te faltan unas novecientas páginas de las de antes, y con letra pequeña.

―No me chafes el final, co, que está muy interesante el culebrón.

Tranqui, co, que no voy a espoileártela.

Libros sin páginas

Libros sin páginas

Sabido esto, nos arremangaremos para ir directamente al meollo de la cuestión:

El arduísimo proceso editorial

En el proceso editorial consta de varias fases, algunas de las cuales deberían ser ineludibles:

  • Creación del texto. Se trata de redactar o traducir un texto ajustándose a unas determinadas normas de estilo (1.ª fase). El texto traducido debería de pasar una revisión de la traducción (2.ª fase) que debería realizar una persona distinta al traductor. Esta última fase ya se lo salta a la torera alguna editorial (o alguna empresa que edita otro tipo de documentos que no son libros).
  • Tratamiento del texto. Una vez insertados los cambios de la revisión, habría que proceder a la revisión del contenido e insertar los cambios correspondientes (3.ª fase); luego, se debería realizar una corrección de estilo (4.ª fase) y, por último, una corrección de primeras pruebas (5.ª fase). En cada una de estas fases hay que ir introduciendo los cambios correspondientes: el texto y, por lo tanto, el posible lector, salen ganando, aunque el autor debe conceder el nihil obstat al texto definitivo.

 

Escritor anónimo

Escritor anónimo

«A mi no me canvias tu ni una tilde, de mi testo». (Autor anónimo).

  • Maquetación. La maquetación no se la salta nadie, porque, si no, volveríamos a tener un cuaderno. Si el texto lleva imágenes, ahora es el momento de incorporarlas en la maqueta (6.ª fase), lo que conlleva una o varias nuevas correcciones ortotipográficas (7.ª fase). Algunos piensan que esta fase sobra, pero si no se realiza pueden aparecer callejones o blancos de más en el texto, separaciones incorrectas de palabras al final de la línea, pueden producirse coincidencias de palabras iguales en líneas sucesivas e incluso puedes encontrarte con alguna sorpresa en los pies de foto, como ilustra el bello ejemplo en formato jotapegé.

 

«Regata de traineras en la ría de Bilbao» (Un mal pie de foto)

«Regata de traineras en la ría de Bilbao»
(Un mal pie de foto)

  • Impresión. En este apartado se incluye la compaginación con la correspondiente corrección de compaginadas, la creación de fotolitos, con revisión de ferros, diversas pruebas mecánicas y, por último, antes de encuadernar, también hay que verificar los pliegos (fases 8.ª, 9.ª, 10.ª y 11.ª). De estas fases, excepto de la  8.ª, como se encarga la imprenta, no se deja ninguna sin hacer.
  • Encuadernación, almacenaje y distribución (fases 12.ª, 13.ª y 14.ª). En este apartado, los libros deberían de someterse a los controles de calidad correspondientes (fase 15.ª), pero hay quien, con ver las cajas llenas y ojear un ejemplar, da por cumplimentado el trámite: ¿quién no se ha topado alguna vez ―aunque ahora ya sería rarísimo― con algún libro, además de intenso, intonso?
libro intonso

Libro intonso

 

No está de más aquí recomendar a los lectores que a la hora de adquirir un libro pierdan el mismo tiempo que cuando van a comprarse, no digo ya un automóvil, sino cualquier electrodoméstico, y también cabe recordar que tienen derecho a la devolución del dinero si el producto no les satisface: ello representa el mejor control de calidad posible.

En resumen (que no es gerundio)

¿Os imagináis al bueno de Daniel «Dan» Brown habilitando un búnker como el que montó para los traductores de su obra Inferno para cada grupo de personas que deberían haber intervenido en el proceso de edición? ¡No hubiera ganado para búnkeres! Así que se ahorró unos cuantos dólares, pero seguro que ha perdido un buen número de lectores (yo mismo, por ejemplo).

Por ello, y aunque hoy las modernas técnicas nos permitan agilizar enormemente las tareas de edición, si las editoriales quieren dotar de calidad a los libros que producen, no deberían saltarse ninguno de los pasos arriba expuestos: podrán buscar el ahorro en el gramaje o la calidad del papel, las tapas, las sobrecubiertas e incluso en recortables, pero lo que nunca nunca nunca deberían hacer es ahorrarse dinero en traductores ni correctores profesionales, y repito también lo de profesionales, porque existe una gran diferencia entre que las chapuzas de casa las pongas en manos de un fontanero, electricista o albañil profesional a que las fíes al manitas de tu cuñao, que estuvo una temporada de peón y otra desatascando cañerías.

En ello estriba la diferencia entre un libro, un seudolibro, un paralibro, un antilibro o, directamente, un cuaderno.

Nota: Para desarrollar los comentarios sobre las distintas fases del proceso de edición me he basado en una unidad didáctica del Curso de Corrección Profesional de la academia Cálamo&Cran, de Madrid, que realicé en línea hace unos años, y que recomiendo a todo letraherido que se precie de serlo. Al fin callo el título y la editorial del recortable por haber recortado —como mínimo— en las fases dos, tres, cuatro, cinco, siete y ocho, no sea que alguien pique y se lo compre.

… à suivre.

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Congreso del Libro Electrónico: primera impresión

Acaba de celebrarse en el Centro de Congresos de la ciudad de Barbastro (Huesca) el primer Congreso del Libro Electrónico, organizado por Fernando García Mongay y patrocinado por la Diputación Provincial de Huesca, con la colaboración del Ayuntamiento de Barbastro.

Foto de familia

Foto de familia

Mi amigo Fernando lleva ya a sus espaldas catorce ediciones del Congreso de Periodismo Digital, celebradas en Huesca, y ahora, como no podía ser de otra manera, y siguiendo su natural inclinación por las nuevas tecnologías, ha logrado reunir a una pléyade de personas y personalidades representantes de prácticamente todos los sectores relacionados, o involucrados de una u otra forma, con el mundo del libro digital: escritores, editores grandes y pequeños, libreros, plataformas de distribución y comercialización, fabricantes de tabletas y teléfonos inteligentes, técnicos de programación, mecánicos del libro digital, instituciones… y a casi trescientos congresistas.

Esta cifra es una clara muestra del vivo interés que en los profesionales de la edición despiertan las nuevas tecnologías, que han venido para quedarse y que están cambiando de manera radical el concepto que hasta ahora se tenía de los libros.

No reproduciré aquí la lista de todos los que han intervenido, ni enumeraré los temas tratados, pues toda la información se encuentra en la web del congreso; sin embargo, sí me gustaría, en consecuencia con el título de esta entrada, ofrecer una primera impresión que he sentido como asistente al evento: tiempo habrá para la reflexión.

En primer lugar, me sorprende que todavía en España se siga hablando del libro digital en ciertos ámbitos—o de todo lo que tiene que ver con el mundo electrónico en general— como algo «de futuro» cuando, por ejemplo, para Amazon, no estamos hablando ni siquiera del presente, sino que lleva recorrida cierta trayectoria en el pasado: de hecho, existe ya toda una generación de escritores que han publicado su obra solo en soporte digital y, en paralelo, otra de lectores que apenas «huele» el papel.

Aunque por ahora algunos escritores pertenecientes a la Generación Kindle persiguen que los fiche alguna editorial tradicional para ver publicada su obra en papel (lo que a veces ocurre sin buscarlo), puesto que ese soporte sigue conservando un aura de distinción, llegará un momento —que se adivina inminente— en que eso les dé igual, puesto que lo que uno busca cuando escribe es que alguien lo lea, con independencia de que el soporte sea un papiro o una piedra.

Por ello, no comprendo ni las reticencias ni los ataques que todavía recibe el libro electrónico por parte de algunos sectores, a no ser desde un punto de vista meramente económico, porque el gran pastel de la industria del libro, o mejor dicho, de toda la industria cultural, está empezando a repartirse de otra manera, pues han irrumpido con fuerza en el mercado otros actores que han sabido ver a tiempo lo que los lectores demandaban. Ello ha obligado a reaccionar a los grandes grupos editoriales tradicionales, que estaban cómodamente asentados en sus cuotas de mercado y que han realizado grandes inversiones de dudosa rentabilidad para digitalizar todos los fondos bibliográficos con la máxima urgencia. ¿El resultado? La calidad de los productos que ofrecen se ha resentido, lo que provocará, sin duda, el rechazo de los consumidores que buscan algo más en el libro digital y que los nuevos actuantes, como Google, Amazon o Tagus, de La Casa del Libro, ya les están ofreciendo.

Los libreros, por su parte, parece que andan un poco desorientados y muy preocupados por el incierto futuro que les espera, y no sin razón: los datos del impacto sufrido por las librerías tradicionales en otros países a consecuencia de la reestructuración de los mercados son demoledores. Tendrán que esprintar si quieren coger el tren, un tren al que antiguamente, cuando la caldera que lo movía era de vapor, se podía subir en marcha. Pero ahora el tren es de alta velocidad, y, si no estás a la hora en punto en el andén, el tren se va, no espera a nadie.

… à suivre.

 

Imágenes del Congreso del Libro Electrónico

Para los que quieran ver y oír lo que allí pasó: http://www.youtube.com/channel/UCeomP6Q9jqzgbZnQ7w8clqg/videos

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Archisílabos. Sesquipedalismo. 2.ª parte: adjetivos, verbos y adverbios

En esta entrada acabo de ordenar el listado de archisílabos que recogió el profesor Aurelio Arteta en cinco artículos publicados en El País a lo largo de 16 años (v. entrada anterior del 3 de junio).

A continuación incluyo una lista de adjetivos, verbos y adverbios archisílabos (alrededor de 150) extraída de dichos artículos, ordenada alfabéticamente. Los asteriscos que preceden a algunos vocablos, que aparecen al principio de cada subapartado, indican que la forma no está recogida en el diccionario, y, entre corchetes indico el contexto en el que suelen emplearse, según el profesor Arteta. Los verbos de los que se derivan algunos términos que no recoge el DRAE los añado entre paréntesis. Para los verbos derivados del galicismo aceptado ‘dimensionar’ (*’redimensionar’ y ‘sobredimensionar’), consúltese el artículo de Lázaro Carreter incluido en su obra El dardo en la palabra, «Sobredimensionar».

He añadido a la lista las formas ‘sumarizar’ y ‘sumarizado’: ambas son anglicismos cada vez más usados en el campo de la informática, y equivalen a las expresiones españolas ‘resumir’ y ‘resumido’. Paradójicamente, este campo ―el informático, cuya lengua madre es el inglés― se está convirtiendo en una fuente inagotable de este tipo de palabras; y digo ‘paradójicamente’ porque el inglés no es un idioma que se caracterice por utilizar archisílabos en exceso. Podría haber añadido ‘inicializar’ (iniciar), *‘resetear’ [el sistema] (restaurar), ‘formatear’ (dar formato, conformar), etcétera.

[Nótese que el diccionario de la RAE no recoge ni ‘archisílabo’ ni ‘sesquipedalismo’. En el primer caso, porque se trata de una palabra prefijada (archi-), y en el diccionario es imposible que se recojan todos los términos formados por afijación; y en el segundo, tal vez, por corresponder a la jerga técnica lingüística.]

 

Adjetivos
*internacionalizada internacional
*lesional lesivo
*obstaculizador (obstaculizar) obstáculo
*personalizada (personalizar) [atención] individual
*profesionalizada (profesionalizar) profesional
*resistencial (resistir) resistente
*vehiculizador vehículo
derivativa derivada
despreciativo despectivo
dinámica *confrontativa proceso conflictivo
generalistas generales
incierto falso
inoperativo inoperante
oficialista oficial
preferencial preferente
reiterativo reiterado
Participios de pasado en función de adjetivo (no indico su infinitivo)
anexado anexo
capacitado capaz
cohesionado unido o concorde
continuado continuo
criminalizado incriminado
desesperanzado desesperado
diferenciado diferente o distinto
generalizado general
globalizado global
individualizado individual
industrializado industrial
jerarquizado jerárquico
motivado [a hacer algo] movido [a hacer algo]
personalizado personal
referenciado [lo] referido [lo]
reinsertado reinserto
*sumarizado resumido
Verbos
*aperturar abrir
*basamentar basar
*compartimentalizar compartimentar
*conexionar (conexionarse) conectar
*confesionalizar ¿Adoptar una confesión?
*direccionar dirigir [en el espacio]
*implicatar [en Lógica] implicar, suponer
*legitimizar legitimar
*marginalizar marginar
*minimalizar minimizar, reducir
*objetivizar objetivar
*objetualizar objetivar
*recepcionar recibir, acoger
*redimensionar (dimensionar) recrear [según contextos]
*redireccionar redirigir
*referenciar referir, aludir, citar, nombrar
*residencializar residir
*revisitar (visitar) revisar
*sectorizar ¿Referir algo a un sector? ¿Partir en sectores?
*serializar seriar
*subalternizar subordinar o subalternar
*subjetivizar subjetivar
*sustancializar sustanciar
articular componer, enlazar, ordenar o unir
centralizar centrar
clarificar aclarar
colisionar chocar
comentar contar, decir, hablar
complementar completar
comportarse portarse
concienciar tomar conciencia
concientizar tomar conciencia
configurar formar
conformar formar
conmocionar conmover
contabilizar contar
cumplimentar rellenar o responder, cumplir
descalificar despreciar o insultar
descontextualizar sacar de contexto
desconvocar anular o suspender
desmotivar disuadir
desvalorizar devaluar
desvincular desatar, separar
diferenciar distinguir
dimensionar ampliar, exagerar
diseñar [estrategias] proyectar planes
ejercitar ejercer
enfatizar subrayar
evidenciar mostrar o revelar
existir haber
explosionar explotar
fidelizar [la clientela o los empleados] conservar
finalizar terminar, acabar, concluir
flexibilizar adaptar, amoldar
focalizar enfocar
fundamentar fundar
fusionar [los bancos] fundir
generar crear
hostilizar hostigar
implementar [anglicismo, to implement] poner en práctica
imposibilitar impedir
incentivar apoyar o impulsar
incrementar aumentar
influenciar influir
institucionalizar instituir
instrumentalizar [a alguien] manejar
interaccionar interactuar, relacionarse
involucrar abarcar, implicar, incluir, envolver
materializar plasmar
materializar [goles] meter, plasmar
mentalizarse prepararse o disponerse
modelizar modelar
optimizar mejorar
patentizar mostrar o revelar
penalizar castigar
planificar planear
posicionar situar, colocar
posicionarse pronunciarse
priorizar primar
problematizar cuestionar
promocionar promover
publicitar difundir
ralentizar frenar
regularizar regular, reglar
reposicionar (posicionar) resituar, recolocar
señalizar señalar
sobredimensionar ampliar, exagerar
*sumarizar resumir
tensionar tensar
utilizar usar
vehicular llevar o transportar
visionar ver o mirar
visualizar contemplar
Adverbios y frases adverbiales
*desafortunadamente (desafortunado, -a) desgraciadamente
*indiferenciadamente (indiferenciado, -a indiferentemente
a día de hoy hoy día
anteriormente antes
con anterioridad antes
con posterioridad después
posteriormente después

 

Como pudiéremos visibilizar, quedare patentizado que la abusabilidad de los archisílabos implica desafortunadamente una instrumentalización del recepcionador de lo contextualizado que nos vehiculiza hacia una problemática globalizada, que hubiere podido redireccionarnos hacia alguna tipología de dinámica confrontativa entre emisorizador y recepcionador en el proceso de transversalización de la comunicatividad, en cuyo caso la verbalización debiere interiorizarse como inoperativa.

(¿!)

Menos mal que algunos aún decimos las cosas claras :-))

…à suivre.

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Archisílabos. Sesquipedalismo. 1.ª parte: sustantivos

La búsqueda de la palabra más larga se ha denominado sesquipedalismo. Este vocablo deriva de la locución latina «sesquipedalia verba» que significa ‘palabras ampulosas, rimbombantes, de amplitud desmesurada’, que parecen conferir a quien las pronuncia algún tipo de excelencia, cuando, en realidad ponen de manifiesto su pobreza léxica.

Aquí he organizado unos cuantos archisílabos (trescientos y pico) que fue recogiendo el profesor Aurelio Arteta en cinco artículos publicados en El País a lo largo de 16 años (el primero de 1995). Son estos:

«La moda del archisílabo» (21-09-1995) http://www.elpais.com/articulo/opinion/moda/archisilabo/elpepiopi/19950921elpepiopi_6/Tes

«Arrecian los archisílabos» (10-08-2005) http://www.elpais.com/articulo/opinion/Arrecian/archisilabos/elpepiopi/20050810elpepiopi_5/Tes

«Archisílabos» (16-12-2008) http://www.elpais.com/articulo/opinion/Archisilabos/elpepiopi/20081216elpepiopi_4/Tes

«Archisílabos a tutiplén» (05-02-2010) http://www.elpais.com/articulo/opinion/Archisilabos/tutiplen/elpepiopi/20100205elpepiopi_4/Tes

«Archisilabeando» (19-01-2011) http://www.elpais.com/articulo/opinion/Archisilabeando/elpepiopi/20110119elpepiopi_4/Tes

He agrupado los términos por categorías gramaticales, atendiendo a cuestiones morfológicas, y aparecen ordenados alfabéticamente dentro de cada categoría.

A los vocablos que no están recogidos en la versión electrónica en línea del diccionario de la RAE (http://buscon.rae.es/) les he antepuesto un asterisco (*) y aparecen al principio de cada subapartado. Tras ellos, entre paréntesis, aparecen verbos que sí recoge el DRAE, si es que existen. Entre corchetes explico el contexto en el que se aplican algunas de las palabras.

Como podrá comprobar quien lo desee, algunos términos han desplazado su contenido semántico por el uso indebido, como por ejemplo ‘sustantividad’, con el valor de ‘sustancia’, cuando en realidad significa ‘existencia real, independencia, individualidad’, etcétera. Algunos otros términos han aparecido alargando su forma léxica innecesariamente; tal es el caso de ‘competitividad’, que, procedente del verbo ‘competir’ o del sustantivo ‘competición’, debería haber dado la forma *’competividad’, más lógica, que sin embargo no recoge el diccionario.

 

 

ARCHISÍLABOS (SUSTANTIVOS)
Miscelánea
*blablablablá blablablá
analítica análisis
comisiones [de seguimiento] control
deficiencia defecto
dinámica procesos
disciplinario disciplinar
escenario contexto
específico propio o particular
existencia presencia
finalista [objetivo] final
incidencia efecto o impacto
inexistencia carencia, ausencia
intercambio cambio (de impresiones)
listado lista
normativas normas
problemática problema
recopilatorio recopilación
sumatorio sumario
visionado visión
-ción
*asertación aserción, aserto
*coaligación (coaligarse) coalición
*compatibilización (compatibilizar) compatibilidad
*desjudicialización (judicializar) ¿Apartar del terreno judicial?
*desregula(riza)ción (regularizar) ¿Apartar de las reglas?
*excomulgación (excomulgar) excomunión
*financiarización (financiar) financiación
*fragilización fragilidad
*fundamentación (fundamentar) fundamento
*implicatación [en Lógica] supuesto
*incentivación (incentivar) incentivo
*inferiorización ¿Acción y efecto de hacer algo inferior?
*invisibilización (visibilizar) ocultamiento
*mejorización (mejorar) mejora
*modelización (modelizar) ¿Acción y efecto de construir un modelo?
*parcialización sectarismo
*periodificación periodización
*securización o titulización (de créditos) “Convertir determinados activos, generalmente prestamos, en valores negociables en el mercado”.
*sintetización (sintetizar) síntesis
*teorización (teorizar) teoría
*transversalización ¿Acción y efecto de atravesar?
*tutorización (tutorar) tutoría
actuación acción
afectación afección, daño
apreciación juicio
argumentación argumento
bancarización “Desarrollar las actividades sociales y económicas de manera creciente a través de la banca.”
calendarización “Fijar anticipadamente las fechas de ciertas actividades a lo largo de un período”.
capacitación capacidad
caracterización característica
certificación certificado
citación cita
complementación complemento
comunicación comunicado
conceptualización conceptuación
concertación concierto
concientización toma de conciencia
concretización concreción o plasmación
conformación forma
confrontación combate
connotación matiz o sentido
constatación constancia
contrastación contraste
denominaciones nombres
derivación deriva
desaceleración freno
desambiguación aclaración
desertificación desertización
desestructuración remodelado (de una empresa)
deslocalización traslado
diferenciación diferencia
documentación documentos
domiciliación domicilio
ejemplificación ejemplo
ejercitación ejercicio
enunciación enunciado
especialización especialidad
esponsorización respaldo o patrocinio
estimulación estímulo
exceptuación excepción
experimentación experimento
expoliación expolio
exterminación exterminio
finalización final, término
financiación respaldo o patrocinio
flexibilización “Acción y efecto de flexibilizar”
formulación fórmula
globalización extensión [mundial]
habituación hábito, costumbre
interceptación intercepción
intermediación mediación
limitación límite
matización matiz
motivaciones motivos
negociación trato o diálogo
numeración número o cifra
optimización mejora
postulación postulado
potenciación impulso
precipitaciones lluvias
presencialización [del pasado] (presenciar) presencia
presuposición presupuesto
programación programa
reglamentación reglamento
regularización regulación
renunciación o renunciamiento renuncia
rotulaciones rótulos
secuenciación secuencia
señalización señal
significación sentido
suposición supuesto
sustentación sustento
titulación título
tramitaciones trámites
utilización uso
valoración valor
valoración juicio
valorización valor
vinculación vínculo
-ismo
*emprendurismo[cursos de] (emprender) empresarios o emprendedores [cursos para]
*incrementalismo (incrementar) aumento
*oposicionismo (oponerse) oposición
*reduccionismo (reducir) reducción
aislacionismo aislamiento
confusionismo confusión
secretismo secreto
-ivo
*colaborativo (colaborar) colaborador
adaptativo adaptable
aproximativo aproximado
colectivo grupo
efectivos soldados
operativo activo
-logía
*aparatología aparatos (de ortodoncia)
climatología clima, tiempo
metodología método
sintomatología síntomas
tecnologías técnicas
tipología tipos
‑miento, ‑ento
*desplomamiento (desplomar) desplome
*redimensionamiento (dimensionar) ¿Acción o efecto de volver a establecer las dimensiones de algo?
*sobredimensionamiento (dimensionar) crecimiento excesivo(de una empresa)
*tensionamientos (tensionar) tensiones
acogimiento acogida
condicionamiento condición
distanciamiento distancia
equipamiento equipo
establecimiento tienda, puesto o comercio
incremento aumento
llamamiento llamada
merecimiento méritos
posicionamiento situarse, adoptar una postura o decisión
reforzamiento refuerzo
seguimiento control
seguimiento[de una manifestación] respuesta, adhesión
tratamiento [buen] trato [buen]
-or
analizador analista
comunicador locutor
intermediador mediador, intermediario
Participios de presente en función de sustantivo
condicionante condición
ejemplarizante ejemplar
existente real, presente
referentes modelos
Abstracción (-idad, –alidad)
*armoniosidad armonía
*atractividad atractivo
*circunstancialidad circunstancia
*diferencialidad (diferenciar) diferencia
*disfuncionalidad (funcionar) disfunción
*ficcionalidad (fingir) ficción
*globalidad conjunto
*necesariedad necesidad
*pasmosidad (pasmar) pasmo
*usabilidad (usar) uso
accesibilidad acceso
accidentalidad accidentes
afectividad afecto
celebridades célebres
centralidad centro
competitividad *competividad (competir)
complementariedad complemento
conectividad conexión
confesionalidad confesión
confidencialidad confidencia
conflictividad conflicto
credibilidad crédito
criminalidad crimen
culpabilidad culpa
direccionalidad dirección
disponibilidad disposición (hacia algún empeño)
durabilidad duración
efectividad eficacia
emotividad emoción
en exclusividad en exclusiva (vender una marca)
esencialidad esencia
especificidad carácter
excepcionalidad excepción
exclusividades exclusivas (entrevistas)
facticidad hecho
finalidad fin
funcionalidad función
generalidad mayoría
gobernabilidad gobierno o gobernación
habitualidad frecuencia
honorabilidad honor
individualidades individuos
intencionalidad intención
irregularidad falta, delito, desliz
legalidad ley
literalidad [de lo escrito] letra
modalidad modo, versión o clase
multiplicidad múltiples (ventajas)
obligatoriedad obligación
peligrosidad peligro
potencialidad potencia o capacidad
proporcionalidad proporción
racionalidad razón
rigurosidad rigor
selectividad selección (prueba de)
significación significado
significatividad significado
sostenibilidad sostenimiento
sustantividad sustancia
sutilidad sutileza
territorialidad territorio
totalidad todo o el total
voluntariedad voluntad

…à suivre.

P. S.: La moda, o costumbre de usar este tipo de palabras es algo que me enervicioniza sobredimensionadísimamente :-)

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¿Sabe leer?

Ayer mi webmáster favorito -y el único que tengo- me enseñó este precioso cartel.


…es que hay que explicarlo bien, para que no quede ninguna duda.

Se pueden ver más aquí.

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