Etiqueta: Edición

 

La fiebre editora de la RAE (y ASALE)

Hace poco me pasé por la librería Anónima de Huesca y me sorprendió descubrir en sus expositores una serie de nuevas publicaciones de la RAE (y ASALE) de las que no tenía noticia o, como decía un antiguo compañero de trabajo, no tenía «ni loción».

Se trata de ediciones nuevas de las últimas grandes obras editadas, a saber, la Gramática y la Ortografía, pero en formatos distintos: de lujo, básica, de bolsillo… Hay para todos los gustos.

Por qué precisamente ahora se produce esta avalancha de publicaciones y a qué fines responde es algo que merece una pequeña reflexión.

Teniendo en cuenta la atroz crisis por la que estamos atravesando en España en la actualidad no se entiende muy bien el fenómeno, ano ser que abramos nuestras mentes y demos con la palabra mágica: globalización.

Debemos pensar, como la RAE, que el mercado de habla hispana es inmenso y que no todos los países están sufriendo de la misma manera las consecuencias de este valle económico. Por ejemplo, solo en México existen cien millones de hispanohablantes, una golosina que hay que exprimir.

Lo que me parece un poco desproporcionado es el precio venal de salida al mercado (13 euros por la ortografía reducida), teniendo en cuenta que el organismo está subvencionado por el Estado y, concretamente esta edición, por una firma comercial —cuyo nombre no citaré—. Si de verdad el objetivo principal fuera divulgar conocimientos, el precio de venta del librito no debería sobrepasar los tres euros.

Pero manda el vil metal, como siempre.

A mí ya me parece bien que se note que hay movimiento, aunque debo reconocer que mi espíritu coleccionista se diluyó con las viejas cintas de vídeo y, dada mi actual situación laboral como freelance a temporadas, no puedo permitirme demasiados lujos bibliográficos.

Estoy haciendo sangre para el nuevo diccionario, cuya aparición está anunciada para el próximo año, que espero lo editen con un tamaño de letra lo suficientemente legible.

Gracias.

…à suivre.

Videoconferencias de Oriol Nadal para el Primer congreso internacional de correctores de textos en lengua española

Cuelgo aquí un conjunto de seis videoconferencias de Oriol Nadal, corrector de textos con veinte años de experiencia, que preparó para el Primer congreso internacional de correctores de textos en lengua española, celebrado en la el Aula Magna de la Facultad de Derecho de la Universidad de Buenos Aires, los pasados días 14, 15 y 16 de septiembre, titulado El pasado del presente. Manuales tipográficos y orígenes de las normas del corrector.

Que los disfrutéis.

…à suivre.

P. S.: Gracias a Oriol por todas tus doctas y generosísimas aportaciones a la Unión de Correctores.

_Ortografía de la lengua española_, 2010: comedia, auto y loa. 1.ª parte: comedia

1.ª parte: comedia[1]

La aparición de la nueva Ortografía de la lengua española (Espasa, Madrid, 2010) ha supuesto para todos motivo de gran fruición. Por fin la obra ha abandonado la categoría de folleto (calificada de «escueto prontuario» por los propios académicos) para alcanzar la calidad de estudio científico, como explicó en la presentación del pasado día 17 de diciembre de 2010 su coordinador, Salvador Gutiérrez Ordóñez, en la sede de la Real Academia Española ante los príncipes de España:

(…) una ortografía razonada, en la que se fijaran tanto los anclajes estructurales como la armadura teórica. Una ortografía que hiciera patentes y visibles las causas y las razones de cada decisión. Una ortografía congruente en sus normas y coherente en sus vínculos con la dimensión fónica y gramatical de la lengua. Una ortografía explícita y exhaustiva que no dejara ángulos muertos y espacios abiertos a la duda y a la incertidumbre. Una ortografía simple y clara en la exposición para llegar a la mayoría de los ciudadanos. Una ortografía que respondiera a los condicionantes metodológicos y científicos del principio empírico.

Tras once años de ansiosa (?) espera por parte de todos los profesionales del lenguaje ya la tenemos aquí. Los académicos aseguran que es una obra coherente, exhaustiva, simple, científica, clara, razonada y panhispánica: Ole [Ortografía de la lengua española].

A todos estos epítetos habría que añadirle otro: el de democrática. (Esto, permítaseme la digresión, me recuerda a los físicos, cuando votan en sus reuniones anuales qué teorías sobre la explicación del universo son las más creíbles.)

Es admirable la intención que han tenido las veintidós academias de la lengua española de unificar las normas ortográficas de más de 450 millones de hispanohablantes, un gran mercado para lanzar cualquier publicación. Universidades (sólo en España hay catalogadas en la Wikipedia setenta y siete: multiplíquese por las facultades de cada una), bibliotecas (unos cuantos miles), editoriales (en España más de tres mil), entidades e instituciones, fundaciones, empresas y particulares… en definitiva, si se vende como debería, un gran negocio. Para muestra, un botón (o dos): México compra desde hace veinte años un millón quinientos mil ejemplares de cada libro que publica la Academia Española o la unión de academias y la primera tirada para España ha sido de ochenta y cinco mil ejemplares.

Si tenemos en cuenta que la primera edición ha sido sufragada por gobiernos, instituciones, empresas y benefactores particulares, todo lo que quede será limpio. Aunque si no se hace con ánimo de lucro, como se asegura desde la Academia al justificar su «asequible» precio de unos 40 €, sino con espíritu divulgativo, ¿por qué no se ha publicado en Internet, en formato .pdf u otro cualquiera? Se ve que han aprendido de aenor y otras entidades similares, cuyas normas de obligado cumplimiento se deben conocer por los sectores afectos, aunque para ello haya que pasar previamente por caja.

Nunca va mal para ningún negocio una buena polémica para empezar, como ha sucedido con esta nueva Ortografía: ha habido incluso académicos, como Javier Marías o Arturo Pérez Reverte, que públicamente admiten que no piensan hacer caso de algunas de las recomendaciones aprobadas. A este respecto hay que decir que cada uno es muy dueño de escribir como le venga en gana, pero también lo es de leer o adquirir las obras que quiera y, en mi caso, si tuviera que intervenir como corrector de alguno de sus textos, no me quedaría más remedio que marcar las incorrecciones que detectara, a no ser que previamente estos u otros escritores me indicasen claramente dónde no debería intervenirse; quien paga manda.

Algunos opinan, como es el caso de José Martínez de Sousa, que no debería de editarse un libro con las reglas ortográficas, sino, más bien, ir publicándolas conforme surjan las necesidades puntuales de aclarar aspectos ortográficos, según evolucione la lengua escrita, a la manera de lo que se hace con algunas leyes, que cambian su articulado a base de decretos y modificaciones puntuales y, de tanto en tanto, se publica un texto refundido.

La nueva Ortografía de la lengua española no se ha presentado como un texto refundido, sino como una obra cumbre de referencia, que deberemos analizar con metódica cautela, pero como el espacio de un blog es necesariamente reducido habrá que ir poco a poco. Algunos aspectos ya han sido destripados incluso antes de que apareciera en el mercado, pero aquí empezaremos por algo breve en una próxima entrega, la primera parte del Auto: las abreviaturas.

à suivre.


[1] «comedia. 2. f. Obra dramática de cualquier género.», es decir, la puesta en escena.

Ray Cummings: el chico dorado de la ciencia ficción

Raymond King Cummings, o también Ray Cummings o Gabriel Wilson o Ray King o Ray P. Shotwell, nació en Nueva York, el 30 de agosto de 1887 y murió en Mount Vernon, Nueva York, el 23 de enero de 1957.

El año de su nacimiento no lo tenemos muy claro, porque en algunas páginas se puede leer que nació en 1877, en otras, en 1887 y la contracubierta de La chica del átomo dorado (Ediciones Nalvay, Zaragoza, 2010) registra el dato de 1897.

Sea cual fuere, lo que nos interesa ahora es que nos estamos refiriendo a un autor prolífico de principios del siglo pasado a quien podríamos equiparar, salvando todas las distancias, con nuestro Marcial Lafuente Estefanía, o la también nuestra Corín Tellado, siempre hablando en términos de producción literaria, porque, entre ensayos, novelas y relatos cortos, pueden adjudicársele cerca de ¡750 títulos publicados!

Una inmensa producción para alguien de cuya vida no sabemos demasiadas cosas, aunque Nalvay nos pone tras su pista al indicarnos en la obra citada que trabajó con Thomas Alva Edison, como asistente personal técnico y escritor desde 1914 hasta 1919[1], lo que indudablemente debió despertar en Cummings sus inquietudes científicas. (¿A quién no le hubiera sucedido?)

La chica del átomo dorado[2]

Esta novela surgió en realidad como un fix-up, es decir, como una obra creada a partir de una serie de relatos cortos[3], que está formada por dos narraciones publicadas inicialmente por separado. La primera es el relato original que ocupa sólo los ocho primeros capítulos. La segunda es la secuela, publicada un año después, y conforma el resto del libro[4].

Este año ha llegado a nuestras manos gracias a la traducción de Isabel Peralta Peña, coeditora de Nalvay.

Al leer la novela de Cummings uno no puede evitar pensar en algunos  antecedentes inmediatos, como en Los viajes de Gulliver, de Jonathan Swift; como en las dos Alicias de Lewis CarrollLas aventuras de Alicia en el país de las maravillas y A través del espejo y lo que Alicia encontró allí—; o como en El increíble hombre menguante, una angustiosa película de culto de serie B, dirigida por Jack Arnold en 1957.

El macrocosmos y el microcosmos le dan pie a Cummings para imaginar (y de esto hace casi un siglo) una civilización perfectamente desarrollada en el interior de un átomo y una fantástica solución para poder viajar hasta ella: la química.

Los protagonistas intentarán ayudar a esa civilización pero las consecuencias resultarán fatales, al igual que sucede hoy, por desgracia con bastante frecuencia, en casos conocidos por todos.

El análisis del papel de la mujer en la sociedad también aparece en el mundo del átomo; no en balde los primeros movimientos feministas fueron coetáneos a la vida del escritor.

También le inquieta a Cummings la teoría de la relatividad de Einstein: el tiempo es tan sólo una variable que puede cambiar en mundos diferentes, como de hecho así sucede en la novela.

Esto no puede llevarnos a considerar a este escritor como un adelantado a su tiempo, aunque las cuestiones que trata sigan teniendo plena vigencia, sino, más bien, como alguien preocupado por los avances científicos y sociales del tiempo que le tocó vivir, e implicado totalmente en su divulgación a través de su ingente obra de ficción, puesta al alcance de las economías más modestas mediante el tipo de edición denominado pulp (‘pulpa’), término que popularizó entre nosotros Quentin Tarantino con su película Pulp Fiction (EE. UU., 1994).

Las ediciones pulp eran muy asequibles y estaban pensadas para la nueva clase proletaria que surgió tras las dos primeras revoluciones industriales. Es un fenómeno similar al que hoy se da en algunos países en vías de desarrollo, donde surgen iniciativas como la de los libros cartoneros. Pensemos, sin ir más lejos, en lo que supuso en nuestro país la añorada colección Austral.

Queremos agradecer a la Editorial Nalvay que nos haya ofrecido la posibilidad de acercarnos a los mundos de Ray Cummings, a quien llegó a comparárselo en su tiempo nada menos que con H. G. Wells.

à suivre.


[1] Fuente: http://www.fantasticfiction.co.uk/c/ray-cummings

[2] Ilustraciones de Juan Bauty.

[3] Nació originalmente como un relato breve en la revista estadounidense Argosy-All Story Weekly en 1929.

[4] Fuente: http://www.tercerafundacion.net/biblioteca/ver/ficha/18593

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